EL ÁRTICO Y LA ANTÁRTIDA: PRESENTE Y FUTURO DE LAS REGIONES POLARES

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Pocas áreas geográficas de nuestro planeta han despertado en las últimas décadas tanto interés y fascinación como las Regiones Polares. Y no es para menos: Entre el Ártico y la Antártica suman más de veinte millones de km2, es decir, unas cuarenta veces la superficie de España.

Las Regiones Polares constituyen ecosistemas únicos que están llamados a jugar un papel decisivo en el futuro de nuestro planeta. Por sus características, son auténticas reservas de la biosfera y gozan de los más altos niveles de protección ambiental. Además, estas regiones pueden considerarse como auténticos laboratorios naturales, donde actualmente se desarrollan cientos de programas de investigación. Por otra parte, el interés de la sociedad en general por los temas medioambientales es una realidad incuestionable. Las regiones polares constituyen unos ecosistemas únicos y decisivos para el futuro del planeta.

El Ártico es un mar helado, no existe tierra debajo de esa masa de hielo, mientras que la Antártida es un auténtico continente, con tierra firme debajo del hielo, costas, sistemas montañosos, glaciares, valles…

a_FotorEn los próximos años no sólo se incrementará la actividad científica, sino también la relacionada con el sector servicios. Sin embargo, es muy limitado el número de personas que puede acceder al conocimiento de estas áreas, ya que están prácticamente restringidas a un reducido número de científicos e investigadores,  junto con el necesario personal logístico y técnico. También siguen existiendo aventureros, unos pocos exploradores, y en los últimos años un turismo de alto nivel, cada vez numeroso y cuestionado, debido al impacto medioambiental que provoca.

Aunque en muchas ocasiones se hable de la Antártida y el Ártico como si se tratara de dos ecosistemas similares, la realidad en que presentan muy pocas coincidencias. Es verdad que su extensión es equivalente:unos 14 millones de km2, pero ahí acaban las similitudes. El Ártico es un mar helado, no existe tierra debajo de esa masa de hielo, mientras que la Antártida es un auténtico continente, con tierra firme debajo del hielo, costas, sistemas montañosos, glaciares, valles…

A lo largo de las costas de los países que miran hacia el Ártico, ha existido desde hace miles de años, y sigue existiendo, población nativa, como los esquimales, inuits, nenets, aleuts, samoyedos, samis… mientras que en la Antártida jamás ha existido población ni asentamientos humanos.

En cuanto a la fauna, la principal diferencia es que en el Ártico habitan especies terrestres como los osos polares, lobos, zorros árticos…mientas que en la Antártida sólo habitan, principalmente en verano, aves, pingüinos, focas, lobos y elefantes marinos… pero ninguna especie terrestre. Es cierto que en ambos ecosistemas es inexistente la flora, aunque en las costas antárticas hay zonas en las que pueden verse musgos y líquenes y unas 10 especies de algas terrestres, que podrían considerarse como los pioneros de una futura colonización de plantas y vegetales.

Es fundamental la tarea de formar adecuadamente a las futuras generaciones, promoviendo acciones educativas y de formación que les faciliten el conocimiento de estas regiones

Pero tal vez las diferencias más sustanciales sean de tipo político, jurídico  y geo-estratégico: mientras que para el territorio antártico se consiguió un acuerdo entre las naciones que tenían interés en este continente, ratificado en 1961 por doce países y que se conoce con el nombre de Tratado Antártico, en el caso del Ártico todo parece indicar que NO existirá un «Tratado Ártico» equivalente y que sirva para preservar dicho espacio, declararlo de interés para toda la humanidad, congelar posibles reclamaciones territoriales, y autorizar única y exclusivamente actividades de carácter científico, controlando escrupulosamente otras como determinadas expediciones deportivo-científicas, algún tipo de pesca, o cierto nivel de turismo.

El destino del Ártico en este aspecto es mucho más incierto, ya que hay cinco naciones cuyas costas miran hacia el oceáno glacial ártico y que reclaman importantes áreas de este espacio: Dinamarca (por Groenlandia), Noruega, Rusia, Canadá y EE.UU (por Alaska). Por otra parte, la principal razón de la presencia de los 38 países que actualmente han firmado el Tratado Antártico es la ciencia, el mantenimiento de la paz, y la preservación del medio ambiente.

Es de esperar que las cinco naciones que reclaman territorios en el Ártico respeten las leyes internacionales actuales sobre explotación de recursos, que sólo la autorizan dentro de las 200 millas desde las correspondientes costas. En tal sentido, estimamos que es fundamental la tarea de formar adecuadamente a las futuras generaciones, promoviendo acciones educativas y de formación que les faciliten el conocimiento de estas regiones.

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Expedición Universitaria que explora las regiones polares y subpolares del planeta.
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